domingo, 28 de febrero de 2010

Este Amor


Este amor
complicado y sencillo
se metió en el bolsillo
de tu jumper azul.
Este amor
es el dueño del tiempo
que hace eterno el silencio
para amarnos tu y yo.
Este amor
no respeta fronteras
y agoniza la pena
cuando clava un puñal.
Este amor
se ha adueñado de todo
mi conciencia y mi modo
de perder la razón.
Este amor
que ocupó mi cabeza
y enlazó tu cintura
para hacer uno solo entre dos.
Este gran amor
enredado a tus piernas
arremete tu cuerpo sobre mi
y me da ganador.

jueves, 18 de febrero de 2010

Entre Tus Alas


Siempre fui
Esclavo de la libertad
De esos que saben flotar
Y que besan el cielo

Y hasta a que
Apareciste por ahí
Me decidí aterrizar
Y quedarme en tu suelo
Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi. alma reconoció
Tu voz
Y así
Se fue detrás de ti mi corazón

Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu alma
Y mi paz ( y mi paz)
En mi , ya son
Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor

Y hasta hoy
Pensaba que era libertad
Estaba en otro lugar
Y hoy la llevo por dentro

Me asome al laberinto de tu amor
Aquí encontré mi verdad
Y en ti esta lo que quiero

Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi. alama reconoció
Tu voz
Y así
Se fue detrás de ti mi corazón

Viajo en tu mirada
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor

Siempre fui esclavo de la Libertad
Contigo puedo tocar
Lo que soñe
Tanto tiempo

miércoles, 10 de febrero de 2010


El silencio, compañero de la noche, que solo lo interrumpe los suspiros de recuerdos que a duras penas emite el alma, mientras agoniza tu ausencia, y se pregunta ¿Porque no estas aquí? ¿Por qué no vuelves?

Mientras tanto te pienso, linda, dulce y alegre; de piel aterciopelada, impregnada por ese sutil aroma que se obtiene en los campos de alcatraces.

Será que tanto te extraño, que pienso en aquel día que te vi y que se paralizaron mis sentidos al ver tu silueta, ese sentimiento que me envolvía e invadía solo al verte, un fuerte palpitar dentro de mi capaz de mover montañas y de hacer cosas imposibles e inimaginables.

Desde que te alejaste solo me consuela la luna, que alumbra mi rostro humedecido, por las lágrimas que llevan tú nombre. A la cual pregunto por ti y el porque de no merecerme tu amor; pero ni ella ni nadie me da la respuesta, que habré hecho mal, a caso seré merecedor de esta gran pena.

Será que no oyes mi llanto, será que no ves mi anhelo. Tal vez mi amor nunca te convenció, tal vez nunca merecí amarte; quisiera cerrar el libro del recuerdo, dejando paso al presente, encontrando el amor verdadero igual al que tú pudisteis darme.